[[ EBOOK ]] ✗ Se me fugan las palabras ☉ PDF eBook or Kindle ePUB free

[[ EBOOK ]] ☚ Se me fugan las palabras ⇺ Si a la narrativa breve venezolana, tomando en cuenta su acaecer, la equiparamos a un ro, podemos pensar en uno que cambia su aspecto dependiendo del terreno, el clima, los accidentes geogrficos y dems elementos que intervienen en ese resultado as puede ser caudaloso y violento, de aguas turbulentas, pero tambin apacible, con sus remansos y caletas muy variado, en definitiva Lo cierto es que quienes conforman esas corrientes destacan por una u otra razn y nos topamos con nombres que van desde Rufino Blanco Fombona, Teresa de la Parra, Manuel Daz Rodrguez e inclusive los mismos Pedro Emilio Coll, Jos Rafael Pocaterra o Rmulo Gallegos, hasta las ms recientes generaciones Francisco Massiani, Eduardo Liendo, Ednodio Quintero, Antonieta Madrid, o Laura Antillano, por dar solo unos nombres Aventurarse as sea como un tmido afluente en estas aguas es definitivamente un acto de valentaUn joven autor, como el que se ofrece en la experiencia escritural de las pginas que siguen, debe contar con la osada propia de la juventud, pero tambin con el temor que inspiran los nombres anteriormente citados Todo autor es, ante todo y sobre todo, un lector El tamao de su nombre se debatir, es claro, entre estos lmites La necesidad de expresar, de transformar esos impulsos electro qumicos que pensamos ideas, imgenes, emociones, sentimientos, contenido psquico a fin de cuentas, en palabra, en verbo con intencionalidad esttica, en relato ficcional aunque parta de lo que creemos una verdadera realidad , trasciende ms all de la mera comunicacin comunicar hacer partcipe al otro de lo que llevamos dentro, poner en comn No es solo informacin medible en bites sino masa psquica sensible, que imaginamos solo nuestra, autntica y neurlgica de nuestro serRebasando los lmites de una crtica especializada, todo intento de literatura debe ser valorado por lo que representa para su autor y para el gnero humano, que es al que pertenecemos Las valoraciones de la crtica deben mantenerse al margen, salvo que para el escritor sea relevante este vano espejo del ego entonces, el tema ser otro Hacer literatura, lanzarse al ruedo de las publicaciones, conlleva sus riesgos Si la materia sensibilizada es bien o mal recibida por el mundo acadmico por ejemplo , esto es lo que suele denominarse harina de otro costal Finalmente, la literatura no salva ni condena, no exalta ni reduce al oprobio, sino que es simplemente eso creacin, emisin desde la nada, vano intento por persistir en el tiempo, aunque no seamos testigo de elloNazarus Iriarte Juregui, nacido en , en Cabimas, Venezuela, es una ms de estas valientes entidades que desean probar suerte en esta reida y, a veces, sobrevalorada actividad mental y social Aqu estn en juego dos elementos que tarde o temprano sern vctima de los controles de la psiquis la autovaloracin y el reflejo de nuestro ser en los dems Si el escritor busca la fama, probablemente est condenado a la derrota, como hasucedido con tantos autores a lo largo de la historia literaria pero si, por el contrario, se contenta con ver cada publicacin como un peldao ms para ascender o descender a la cima foso de su espritu, de seguro entender que no hay meta sino solo un camino que recorrer Este entendimiento, est de ms decirlo, solo lo alcanza la sabidura que da la paciencia y la virtud de la humildadIriarte es deportista y, como tal, debe entender la diferencia que existe entre un maratonista, que solo compite consigo mismo y persigue mejorar sus marcas particulares y un atleta de competencias, quien trata de batir las marcas del contrincante En literatura, uno es su propio contrincante Si volteas a los lados, vers que ests solo, que no hay otros competidores y, ms an, que las gradas estn ausentes de espectadores o fanticosMigue Marcotrigiano Luna